Viernes, 24 de junio de 2005
Me da pena ver cómo el proyecto ilusionante del grupo de Joan Laporta pierde agua. La minoría encabezada por Sandro Rosell ya se fue y parece que no va a ejercer de oposición, pero ahora se anuncia una nueva dimisión, más discreta por lo anunciado, la del empresario Xavier Faus. Éste discrepa con algunos miembros de la junta, pero no con Laporta, dicen los medios enterados.
A todas estas salidas se unen los comentarios, velados y manifiestos, insinuantes y declarados sobre la actitud del vicepresidente, Ferrán Soriano, que no está bien visto por otros directivos próximos a Laporta que aún permanecen.
Se le critica, casi desde el principio, el afán de protagonismo en determinados actos y sus ganas de hablar mucho, incluso sobre parcelas o asuntos de los que no es competente.
Al no estar cerca desconozco muchas claves que los medios saben y que, por determinados factores -estrategia informativa, prudencia o intereses- no quieren contar claramente. Insinúan que el cuñado de Laporta, Alejandro Echevarría, tiene cada vez más influencia, aunque ni siquiera quienes discrepan de sus ideas políticas, tienen una mala palabra acerca de su comportamiento como persona.
Ahora se da a entender que Echevarría está molesto con Soriano porque filtró que el jugador Rafael Márquez iba a iniciar la tramitación de su nacionalización, anuncio que no es muy conveniente para que este trámite se realice de forma ágil. El caso es que de todo esto se desprende poca cohesión, ganas de protagonismo y desavenencias que no son buenas para la causa, aquella, se acuerdan, de Primer el Barça.
Por: Sito | General | Comentarios (0) | Referencias (0)
La pasión por el barÇa.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Usuario/s
En linea